Dale paso y llega a tu trabajo very happy

Un buen amigo mío hace mucho tiempo me dijo que él no creía en tener carro y que eso era una aspiración de la clase media. En ese entonces mi amigo era medio ñangaroso (léase: marxista) y bastante contracorriente, por lo que en el momento no le presté mucha atención a su rant filosófico, pero ahora que lo pienso, una de las primeras cosas que hice cuando empecé a trabajar fue precisamente comprar un auto y desde entonces, mi salario no ha dejado de estar comprometido.

La verdad, personalmente se me hace difícil dejar el carro por completo ya que actualmente la ruta del metro no me resulta tan cómoda. Puede ser también que a estas alturas de la vida estoy demasiado condicionada a depender de mi carro, además me encanta manejar y a pesar del horrible tráfico de Panamá, mi trayecto al trabajo es mi tiempo de yo con yo. Aun así, si bien uso mi auto a diario para ir al trabajo donde tengo un parking fijo (una preocupación menos), de vez en cuando me encuentro oportunidades que me sacan de mi zona de confort y me confrontan con decisiones sobre mi transporte que, como casi todo en esta vida, son meramente económicas.

Entonces… ¿taxi, metro o bus?

La última vez que agarré un taxi fue hace un par de semanas regresando de un viaje a Chiriquí. La tarifa de los apps desde la  terminal hasta mi casa rondaba entre los $7-$12 y tampoco tenía ganas de esperar, así que me monté al primer taxi disponible. El vehículo no estaba en las mejores condiciones y el conductor literal se la pasó gritando sobre cómo los apps de transporte según él le roban a la gente, todo esto a pesar de mi evidente cansancio y mis respuestas monosilábicas, pero hey, solo fueron 5 palos con todo y maletas.

En otras circunstancias con menos variables, agarro mi democrático bus como esa vez que llevé mi carro a mantenimiento a El Dorado, crucé y agarré un bus que me dejara en la universidad y de ahí de vuelta agarré otro bus que me dejara justo frente al taller. ¡Voilá! Para esos casos, siempre tengo mi tarjeta del metro con saldo, pero, ¿y qué tal si dependiera del transporte público para el diario?

Horario

Sí, toca pararse más temprano porque toca factorizar el tiempo que te toque llegar a la parada y que llegue el bus, o que te pare un taxi (y que no diga “no voy”) o que llegue un vehículo que llamas por app.

¿Papel o plástico?

Ni para el metro ni para el metrobus necesitas cargar efectivo e incluso puedes recargar en banca en línea y en Nequi. Ahora, si agarras taxi, ya son otros 500 pesos.

Llueva, truene o relampaguee

Siempre toca caminar algo, así que lo mejor es cargar zapatos cómodos y un paraguas, porque así es la vida en el trópico.

Tarifas

Ya sea que tu trayecto implique metro, bus, taxi o una combinación de todas, la realidad es que transportarse representa un porcentaje considerable de nuestro presupuesto y toca hacer lo que más convenga desde el sentido económico y logístico. En cuanto a mi amigo, hoy día él es capitalista/libertario, y su medio de transporte de elección sigue siendo caminar. Tal vez él sepa algo que yo no.

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