Tirate, pero con paracaídas.

Dejar un trabajo siempre va a ser una decisión de riesgo, ya sea que vayas a emprender, quieras ser madre a tiempo completo o te estés tomando un sabático. Nadie te quita la espinita que te dice que estás cometiendo un error. Y la verdad esto es un riesgo, que si es bien planificado, puedes salir victorioso y seguir adelante como si nada hubiera pasado (been there, done that).

Vivimos en una época en la cual muchas personas se están arriesgando a esto. Ya el solo tener un trabajo con el cual pueda pagar mis cuentas no es la  consigna diaria. Cuando me atreví a hacerlo, tenía un trabajo un poco ácido, el cual estaba atentando contra mi salud. Y bueno, un buen día, con el impulso que Beby me dio, decidí dejarlo para tomarme un break. Pero esto no lo hice por hacer. Ya había hecho una planificación financiera previa para prepararme en caso que me decidiera a hacerlo algún día. Y así fue que un 10 de enero llevé mi carta de renuncia y me lancé al vacío.

Ahora es fácil contarles esto, pero me imagino que ustedes deben estar pensando en cómo podemos prepararnos financieramente antes de decir sellar la carta en el ministerio. Entonces como es de costumbre por aquí les soltaré unas ideas que los ayudaran en ese camino, si quieren intentarlo:

 

  1. Necesitarás ahorrar, por lo menos seis meses de tus gastos.
    Esto es lo mínimo que debes tener en tu cuenta, al menos que ya tengas tu emprendimiento andando, o vayas a vivir del ingreso de tu pareja.

 

  1. Planifica vivir con mucho menos de lo que vives ahora.
    Un cambio tan importante no se logra sin tener un cambio en la manera de vivir actual. Así que si eres de esos que gastas en grande, es hora de que te adaptes para sobrevivir.

 

  1. Toma esta decisión con tiempo de antelación, para que así te prepares bien.
    Yo decidí dejar este lugar a la tercera semana de estar allí, así que ahorre desde esa fecha hasta que finalmente me atreví (porque me daba buco miedo).
  2. Busca consejos en otras personas que lo han hecho.
    Si tienen alguna duda sobre el tema, pueden contactarme a mi a través del blog,aunque estoy segura que conocen a alguien que también lo ha hecho. Así estas personas te cuentan su experiencia paso a paso, para que tú logres el éxito en esta decisión.

 

  1. Vete en buenos términos.
    Seguro tu trabajo actual no te llena, pero no es una razón para que no te vayas por la puerta ancha. Siempre podemos conectar de alguna manera con alguien que trabajo anteriormente con nosotros, y dejar una buena imagen de lo que somos como profesionales es de mucho valor.

 

  1. Y por último, antes de renunciar pregúntate a ti mismo si es la decisión correcta para ti en ese momento.
    Por ejemplo, mi caso era seguir allí y seguir haciéndole daño a mi salud o dejar el trabajo mejorarme y cambiar el rumbo de mi historia.

 

Esta decisión no es fácil de tomar, a muchos nos da miedo y llevará tus niveles de estrés a nuevos límites. Lo que sí te puedo asegurar, es que de alguna manera se sobrevive y se supera, pero el hecho de tomar esta decisión con un respaldo financiero lo hace mucho más fácil.

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