Pero, ¿qué hice mal?: cuando la entrevista no cuaja

Se abrió la vacante. Te postulaste (o ellos dieron contigo). Pasaste por los 22 mil filtros y saltaste los aros por los que debías saltar, y para rematar, hasta resulta que tienes intereses en común con tu entrevistador así que la charla fue bien amena, y saliste super confiada de que te iban a llamar. Ahora, pasa el tiempo en que te dijeron que iban a notificar, pero solo hay silencio y a buen entendedor, pocas palabras: no te hicieron la oferta.

Entonces te preguntas qué hiciste mal o qué pudiste haber hecho mejor y pasas en tu cabeza la película de todo lo que ocurrió durante el proceso. O más cruel aun, te preguntas por qué te rechazaron (sí, porque los seres humanos tendemos a tomarnos como personal cosas que no lo son).

Esta es una pregunta que me hacen también candidatos a la beca para la que recluto, y la verdad, la respuesta no es tan simple.

En un proceso de selección, ya sea laboral o para una beca, no se trata de rechazar o descartar a un candidato. Asumiendo que todos los candidatos genuinamente cumplan con los requisitos principales (es decir, la parte técnica), y dependiendo de la etapa en la que estés durante el proceso, los reclutadores evalúan cosas que pueden ser críticas para la salud del equipo como para tu propia satisfacción en caso que te seleccionen:

  • Planes y aspiraciones a futuro: ¿Tiene la persona planes de crecer dentro de la organización o se irá apenas le ofrezcan algo aunque sea ligeramente mejor? ¿Está la empresa en capacidad de ofrecer planes de desarrollo adecuados para este perfil?
  • Personalidad, valores y cultura: ¿Será un buen fit su rol dentro del equipo? ¿Se llevará bien con quien será su jefe directo y/o la cultura de la organización como un todo?
  • Disponibilidad: ¿Son las dos semanas de preaviso suficiente para tener a una persona en el puesto o prefiero a alguien con disponibilidad inmediata aunque no sea mi candidato favorito?

Incluso, he visto situaciones en las cuales por temas internos de la empresa, una posición se cierra sin contratar a nadie y eso, definitivamente está fuera de nuestro control.

Como ven, realmente no hay un factor específico por el cual se descarte a algún candidato, a menos que descubramos que la persona deliberadamente haya brindado información inexacta (por no decir que mintió) en alguna etapa del proceso, y esto, es un problema serio y lo mejor para todos es no entablar esa relación.

También pasa que algunos candidatos destacan más que otros y esto no quiere decir de ninguna forma que haya algo malo contigo como profesional y no necesariamente un buen proceso termina con un cambio de trabajo.

Entonces, ¿qué hago?

Primero, recuerda que esto es negocios, no es personal y esa persona con la que te entrevistaste iba a ser tu jefe, no tu pana para los drinks de afteroffice.

Segundo, no tengas miedo en contactar al reclutador de tu proceso y pide feedback. Si lo haces, asegúrate de agradecer la oportunidad de participar en el proceso.

Tercero, te sacudes. Y si estás activamente buscando cambiarte, continúa tu búsqueda y toma esto como una experiencia de aprendizaje.

La realidad es que puede ser algo desconcertante pasar por un buen proceso y luego no escuchar nada de la otra parte… Si hay alguien de RRHH, por aquí, si llegan a un punto que se reduce a dos o tres candidatos antes de hacer una oferta, be nice y den feedback a aquellos que no fueron seleccionados.

Al final, lo que es para ti, ni aunque te quites, y lo que no, ni aunque te pongas. Cualquiera de las dos que sea, no dejes que nada que quite tu buena actitud.

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