¿Fatiga en la oficina? ¡Tómate tu cinco!

Cuando estaba pequeña salía en la tele una cuña para una marca de margarina en la que salían unos vikingos comiendo y bebiendo como si el mundo se fuera a acabar y de la nada ¡puf¡ le da un faracho al vikingo mayor y sale una voz diciendo “comemos para vivir, no vivimos para comer” (o algo así). Así mismo para con el trabajo…

Afortunadamente nuestra cultura latina/caribeña es super relax (a diferencia de Japón donde incluso tienen una palabra para muerte por exceso de trabajo), pero eso no quita que a veces nos cueste cuidar nuestra salud tanto física como mental en el trabajo. Siempre hay cosas que podemos hacer parte de nuestra rutina para mantener tu cordura y salud y que son muy fáciles de implementar:

Procura desayunar bien. Eso de que el desayuno es la comida más importante del día no es cuento. Para cuando uno se despierta, han pasado unas ocho horas desde tu última comida y están todos los jugos gástricos haciendo de la suya en tu pancita, y además que necesitas energía para todo lo que viene. Ahora, todos tenemos necesidades alimenticias distintas, así que lo mejor es consultar a una nutricionista.

Mantén snacks contigo. Tomando en cuenta que desayuno a las 6 a.m. y no almuerzo hasta las 12 p.m., el tener snacks a mano como yogur y granola me ayuda a evitar la fatiga.

Respeta tu almuerzo. Comer dentro de una rutina consistente te evita problemas estomacales como úlceras o gastritis, además que ese break es un descanso mental necesario (y un derecho protegido en el Código de Trabajo), por lo que es importante también desconectarte físicamente de tu puesto durante esa pausa. Para ser sincera, a veces me toca atender llamadas que por la diferencia de horario caen justo en mi hora de comer, y discretamente como alguito en mi puesto, pero esto es la excepción y no la regla.

Mantente en movimiento. ¿Tienes alguna consulta que hacerle a algún colega? Camina hasta su puesto. No es que quieras verle la cara, pero son oportunidades de pararte de tu puesto y colar un mínimo de actividad física. En algunas empresas hacen pausas activas, que son pausas durante la jornada de trabajo para hacer ejercicios ligeros como rotaciones de pies y cabeza de forma que activas la circulación en el cuerpo y ayudan un mundo. Si no las hacen como grupo o no te gusta la idea de hacer cadenitas de masaje de hombros con tus colegas, puedes hacerlos sola en tu puesto.

Haste fren de la botella.  Lo que siempre hemos escuchado es que debemos tomar 1 litro de agua al día, pero esas necesidades pueden variar dependiendo de tu peso, la actividad física que realices e incluso, el entorno en el que trabajes. Recuerda que el cuerpo humano es agua, y si no se hidrata constantemente, va a tomar el agua que necesita de otras funciones corporales.

Establece límites. Cuando sales del trabajo, sales del trabajo. Los emails pueden esperar hasta el día siguiente. Si es algo genuinamente de vida o muerte, te van a llamar.

Bonus: Acepta la invitación al after office.  La camaradería entre colegas es muy valiosa y ayuda a hacer la carga muchísimo más llevadera, así que ya sea que vayas con el grupo de la oficina o que te inventes una con amistades que trabajen cerca, un par de pintitas siempre cae bien.

Recuerda siempre, el trabajo es un vehículo para lograr nuestras metas y sueños; no el único propósito de nuestras vidas. No te vaya a pasar la del vikingo y quedemos regados por ahí por no saber cómo gestionar la presión o descuidar nuestra salud, que al final es lo más importante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s