Cooperativas: cuando eres dueño de tu propio banco

Tendría 8 o 9 años cuando empecé a acompañar a mi mamá a las asambleas anuales de la cooperativa de los farmacéuticos, siempre un domingo en algún salón de hotel. Me sentía importante de poder ir con mi mamá a cosas de gente grande y, si llegabas temprano, participabas en una tómbola en la que una vez nos ganamos una refri.

Aunque en ese entonces no tenía idea de los beneficios reales del movimiento cooperativo, sí los disfrutaba, y cuando empecé a trabajar, mi mamá me animó a unirme.

Para ser parte de esta cooperativa en particular, debes ser farmacéutico, o ser cónyuge o hijo de un miembro de la cooperativa; sin embargo, hay cooperativas que admiten personas sin un común denominador específico, permitiendo acceso a productos crediticios con requisitos y términos más accesibles que aquellos de la banca tradicional.

Para afiliarme a la cooperativa de la cual soy miembro, tuve que esperar a tener dos años de permanencia laboral y entregar un formulario con una carta de trabajo para la aprobación de la junta directiva. Una vez aprobada, empecé a pagar un cargo mensual en concepto de aportaciones, los cuales son acreditados a un fondo de retiro, el cual podré reclamar cuando me jubile, o antes si decido salirme de la coope.

Cuando pedí el préstamo de mi auto, la cooperativa exigía tener ahorrado con ellos como mínimo un porcentaje del monto a solicitar. En ese momento me tocó poner la diferencia para completar el monto, pero al final, esos ahorros me pertenecen y los cooperativistas acumulamos dividendos sobre nuestros propios préstamos.

Las cooperativas ofrecen una variedad de productos y servicios con tarifas y tasas de interés muy competitivas como préstamos personales, de auto, comerciales, pólizas de seguro,  cuentas de ahorro y plazos fijos. Algunas ofrecen incluso tarjetas de crédito y planes corporativos de telefonía móvil.

En Panamá, el ente regulador de estas empresas es el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (IPACOOP), el cual tiene a su cargo una serie de funciones relacionadas con la promoción, fortalecimiento y fiscalización del movimiento cooperativo para procurar que se mantenga como una alternativa socioeconómica democrática, solidaria y autosostenible.

A lo largo del año, las cooperativas ofrecen a sus miembros un calendario de capacitaciones que los ayudan a mantener un mejor control de sus finanzas, así como a entender el movimiento y la operación administrativa de su cooperativa. Esto redunda en un mejor aprovechamiento de los beneficios del movimiento cooperativo y enfatizando siempre en la premisa de que tu cooperativa es tu empresa.

Pertenecer a una cooperativa ha significado una plataforma para el logro de metas para mi familia y ahora para mi. Por ejemplo, mi mamá ha financiado sus autos, ha tomado préstamos personales y logró su sueño de tener una casita de playa. Por mi parte, recientemente cancelé mi préstamo de auto con ellos y mantengo la póliza de este, así como ahorros y un fondo de retiro.

Después de más de 20 años sigo asistiendo a esta cita anual, pero ya no acompañando a mi mamá, sino ejerciendo mi derecho a voz y voto en calidad de asociada. Lo que no cambia es que aun no logro quedarme seria mientras colocan la posta del himno de la cooperatividad.

2 comentarios sobre “Cooperativas: cuando eres dueño de tu propio banco

  1. Me encanto el post, recientemente he escuchado mencionar mucho a las cooperativas. Seria super pritty que nos compartieras una listita de las que hay en Pma que tengan los mejores beneficios para jovenes etc etc.

    Me gusta

    1. ¡Gracias Noelys! Entiendo que afiliarse a una cooperativa no es como hacerse cliente de un banco, dado que estas tienen restricciones en cuanto a quienes pueden entrar y la misma entidad reguladora exige que al formarse, exista un vínculo en común entre los miembros, lo que generalmente es una profesión o industria, por lo que queda super la tarea de investigar qué profesionales cuentan con una cooperativa a la que puedan entrar. Por ejemplo, a la que yo pertenezco solo puedes entrar si eres farmacéutico, o si eres hijo o cónyuge de un farmacéutico que ya sea miembro de la cooperativa, igual.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s